Sebastián Lorente
| Sebastián Lorente | ||
|---|---|---|
|
Sebastián Lorente, decano de la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos. | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
13 de diciembre de 1813 Alcantarilla (Murcia) | |
| Fallecimiento |
28 de noviembre de 1884 (70 años) Lima, | |
| Sepultura | Cementerio Presbítero Matías Maestro | |
| Nacionalidad | Española | |
| Familia | ||
| Padres |
Sebastián Lorente y Saavedra Isabel Ibáñez y Aparicio | |
| Cónyuge | Rosa Benel de la Borda | |
| Hijos |
Sebastián Lorente Benel Isabel Lorente Benel | |
| Familiares | Sebastián Lorente Patrón (nieto) | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad Nacional Mayor de San Marcos | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Teólogo, filósofo, médico y educador | |
Sebastián Ignacio Lorente Ibáñez, más conocido como Sebastián Lorente (Alcantarilla, 13 de diciembre de 1813 - Lima, 28 de noviembre de 1884) fue un filósofo, historiador y médico español, afincado en el Perú, e impulsor de la educación en ese país. Fue profesor y director del Colegio Guadalupe y catedrático en la Universidad de San Marcos, donde también fue decano de la facultad de Letras. Debido a su prestigio, el gobierno le encargó la redacción del primer reglamento general de Instrucción Pública (1855) y lo nombró inspector de dicho ramo. Dejó abundante obra escrita sobre la historia del Perú, abarcando desde la etapa prehispánica hasta su época contemporánea, es decir, los inicios de la República.
Biografía
[editar]Nació en una localidad de Murcia, en España, siendo hijo de Sebastián Lorente y Saavedra e Isabel Ibáñez y Aparicio. Inició sus estudios en el Seminario Mayor de San Fulgencio de Murcia, donde obtuvo el grado de bachiller en Teología en 1828. Pasó a la Universidad de Valencia, en cuya facultad de medicina se graduó de médico en 1834.[1][2][3][4]
Con el propósito de cursar derecho se trasladó a Madrid en 1835. Contaba con 22 años cuando, por concurso, obtuvo la cátedra de Filosofía en el Colegio Real de San Isidro;[1][3][4] y vista su capacidad, fue recomendado para enseñar a los hijos del marqués de Santa Cruz.[1][2]
Su adhesión al liberalismo español (del bando conocido como los “doceañistas”) lo expuso a la represalia de la reacción absolutista.[5] En tal circunstancia, aceptó la oferta que le hizo el empresario peruano Domingo Elías, para ejercer como docente en el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe de Lima, que acababa de surgir como colegio privado y de nivel primario. Fue así como decidió emprender viaje al Perú en 1842.[1][6][2][3]
Inicialmente asumió en el Colegio Guadalupe la enseñanza de geografía en 1843, para luego ejercer la dirección del plantel entre 1844 y 1849.[1] Realizó entonces una fundamental reforma, introduciendo novedosas asignaturas: Historia Antigua, Media y Moderna, Historia General de América y particularmente del Perú, Literatura, Economía Política, Estadística e Historia Natural.[1][2] Elevó la calidad de sus lecciones hasta convertir al Guadalupe en un centro de instrucción media o secundaria, e incluso adoptando materias propias de la educación superior. Renovó también la metodología de enseñanza, desterrando el viejo modelo colonial.[5] También revalidó su título de médico obtenido en España, aunque pronto abandonó dicha carrera para dedicarse exclusivamente a las humanidades.[4]
Por falta de profesores, Lorente se vio obligado a dictar hasta ocho clases diarias en el Guadalupe, con tiempo limitado de descanso, y por añadidura, asumió en el Convictorio de San Carlos la enseñanza de Geografía y Literatura,[1] y en el Colegio de Medicina de la Independencia inició la de Filosofía, Higiene, Historia Natural y Medicina Legal.[1][6][7]
Tan arduo trabajo quebrantó su salud en 1849, y después de permanecer brevemente en Tarma y Jauja, se estableció en Huancayo en 1850. Allí contrajo matrimonio y tuvo dos hijos.[1][6] También fundó un colegio particular, en 1851, que se convirtió enseguida en el Colegio Nacional de Santa Isabel, cuya dirección ejerció hasta 1854, cuando fue separado por motivos políticos.[8]
Efectivamente, su orientación política lo llevó a apoyar a la revolución liberal de 1854 que encabezó el expresidente Ramón Castilla contra el gobierno de José Rufino Echenique.[1] Fue un testigo excepcional de este episodio histórico.[9] Fue durante sus andanzas por la serranía peruana cuando le nació la idea de escribir la historia del Antiguo Perú. Triunfante la revolución, fundó en 1855 el diario La Voz del Pueblo,[4] donde publicó una serie de artículos, que en ese mismo año fueron reunidos y publicados en un folleto titulado Pensamientos sobre el Perú, interesante y valioso testimonio sobre el interior del país o el llamado Perú profundo de esa época.[10]
Ya bajo el gobierno provisorio de Ramón Castilla, se le encomendó la tarea de redactar el primer Reglamento General de Instrucción Pública, que fue refrendado el 7 de abril de 1855. Con el título de inspector de Instrucción Pública, se encargó también de la aplicación de dicho reglamento.[1][6][3]
Poco después, en 1856, el gobierno le encomendó una misión diplomática: en calidad de secretario, integró la legación que condujo Pedro Gálvez Egúsquiza, su antiguo discípulo, ante los gobiernos de la América Central, Colombia, Venezuela, España y Francia.[1][6]
En 1866 retornó al Perú y fue nuevamente nombrado inspector de Instrucción Pública. Por gestión de José Gregorio Paz Soldán fue incorporado a la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para encargarse de la cátedra de Filosofía Trascendental.[1][2] Por la reapertura del año académico de 1866 dio un discurso notable, sobre la extensión que debía tener la enseñanza de la filosofía, la historia y la literatura, en una época en que ya se hacía énfasis en la enseñanza de carreras utilitarias.[11] Poco después, el 26 de enero de 1867, fue elegido decano de la facultad de letras.[12] El 11 de julio de 1868 le fue concedido el grado de doctor en Letras.[1]
Por esa época se contó entre los cien notables que formaron la Junta Municipal de Lima, siendo alcalde Manuel Pardo y Lavalle, quien le encargó la reforma de las escuelas municipales y la creación de la escuela industrial de San Pedro.[6][2][3]
En 1870 viajó por segunda vez a Europa, con el fin de imprimir sus libros históricos y de estudiar las novedosas orientaciones educativas que podrían ser aplicables al Perú, esto último por encargo del gobierno de José Balta. Temporalmente fue reemplazado en el decanato por Carlos Lissón, hasta que regresó y retomó el cargo, el 10 de abril de 1872, que mantuvo hasta su fallecimiento en 1884.[12] En 1875 inauguró en la Universidad de San Marcos la enseñanza de Historia de la Civilización Peruana.[1][2]
Durante los años de la guerra con Chile, defendió a la institución universitaria contra las intromisiones del gobierno dictatorial de Nicolás de Piérola de 1880 y contra los pillajes de las tropas chilenas durante la ocupación de Lima.[1][2]
Falleció en 1884. Su hijo, Sebastián Lorente Benel, fue también educador y director del Colegio Guadalupe, de 1886 a 1899.[13]
Valoración
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Lorente publicó, entre 1860 y 1879, una serie de volúmenes sobre la historia del Antiguo Perú, la conquista, la época colonial bajo las dinastías austríaca y borbónica, y los inicios de la República. Se ha criticado a estas obras por su escasa documentación, y por limitarse solo a ser obras de divulgación, si bien están escritas con estilo ameno y sintético.[6]
También llegó a escribir una historia integral del Perú, titulada Historia del Perú compendiada para personas instruidas (1866). Jorge Basadre, refiriéndose a las páginas sobre el periodo republicano de esta obra, dice que “son importantes, pese a su brevedad, por la ponderación de su juicio y su autoridad personal como hombre adscrito al liberalismo”.[14]
Lorente “era un hombre de espíritu filosófico, de condiciones oratorias y literarias, de imaginación romántica y de espíritu ecuánime y equilibrado”. José de la Riva Agüero y Osma le consideró un declamador de mal gusto, con algunas salidas de retórica barata. Otros críticos, como Raúl Porras Barrenechea, son menos severos y reconocen que trasmitió a la historia peruana, con algún retraso, el mensaje histórico de la Ilustración, reforzado por su ideología liberal del siglo XIX.[6]
El optimismo de Lorente por el Perú
[editar]Al contrario de una corriente pesimista que ha insistido en denigrar a la época republicana del Perú, Lorente justificó la independencia y se mostró optimista por el desarrollo, el progreso y la integración de la nación peruana:[15]
Su población ha doblado, cuadruplicado su comercio, quintuplicado su hacienda, mejorado la agricultura bajo todos aspectos y perfeccionándose en multitud de valiosos ramos la industria; el bienestar común y el esplendor de las grandes poblaciones se acrecientan de continuo; las antes olvidadas vías de comunicación son reemplazadas por ferrocarriles que van a atravesar los Andes; la civilización está penetrando en la inculta montaña; el nivel social se eleva y la fusión de todas las clases en la unidad nacional se hace más íntima por la abolición de la esclavitud y de la servidumbre junto con la difusión de las luces; la instrucción se propaga bajo todas formas; se aclimatan con admirable facilidad las instituciones de previsión y de crédito; la administración se organiza de la manera más conveniente; las mejoras morales, siempre más lentas que la cultura física y que el perfeccionamiento intelectual, se aperciben aun en medio de la corrupción y de accidentados desórdenes...Citado por Jorge Basadre
Publicaciones
[editar]- Pensamientos sobre el Perú (1855).
- Historia antigua del Perú (1860).
- Historia de la Conquista del Perú (1861), principalmente basadas en la obra del Inca Garcilaso de la Vega.
- Historia del Perú bajo la dinastía austríaca: 1542-1598 (2 tomos, 1863 a 1870).
- Historia del Perú compendiada para personas instruidas (1866), ensayo que resume toda la historia del Perú, desde la época preincaica hasta la época republicana.[14]
- Historia del Perú bajo los Borbones, 1700-1821 (1871), cuya principal fuente se halla en las memorias de los virreyes.
- Historia del Perú desde la proclamación de la Independencia 1821-1827 (1876), que vertió las informaciones contenidas en los documentos editados por el coronel Manuel de Odriozola.
- Historia de la civilización peruana (1879).
Adicionalmente, tuvo a su cargo la edición de las Relaciones de los virreyes y audiencias que han gobernado el Perú, en tres volúmenes, que aparecieron en 1867, 1871 y 1872, respectivamente.[1][6]
Escribió además numerosos textos escolares, no solo de historia, sino de disímiles materias como geografía, religión, castellano, filosofía y urbanidad. También dejó memorias e informes, artículos y discursos.[6]
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 Tauro del Pino, Alberto (2001). «LORENTE, Sebastián». Enciclopedia Ilustrada del Perú. Síntesis del conocimiento integral del Perú, desde sus orígenes hasta la actualidad 10 (3.ª edición). Lima: PEISA. p. 1512. ISBN 9972-40-149-9.
- 1 2 3 4 5 6 7 8 Orrego Penagos, Juan Luis (2000). «LORENTE IBÁÑEZ, Sebastián (1813-1884)». En Lexus Editores, ed. Grandes Forjadores del Perú (1.ª edición). Lima: LEXUS Editores S.A. p. 246. ISBN 978-9972-625-50-3.
- 1 2 3 4 5 San Cristóval, Evaristo (1934). «LORENTE, SEBASTIÁN». Apéndice al Diccionario Histórico-Biográfico del Perú 3. Lima: Librería e Imprenta Gil S.A. pp. 82-84.
- 1 2 3 4 Basadre, 2005d, p. 165.
- 1 2 Basadre, 2005a, p. 153.
- 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 Zanutelli Rosas, Manuel (1986). «LORENTE, Sebastián». En Carlos Milla Batres, ed. Diccionario Histórico y Biográfico del Perú. Siglos XV-XX 5 (2.ª edición). Lima: Editorial Milla Batres. pp. 287-289. ISBN 84-599-1820-3.
- ↑ Basadre, 2005c, p. 107.
- ↑ Basadre, 2005c, p. 117.
- ↑ Basadre, 2005b, p. 69.
- ↑ Basadre, 2005c, p. 157-159.
- ↑ Basadre, 2005d, p. 112.
- 1 2 Basadre, 2005d, p. 77.
- ↑ Tauro del Pino, Alberto (2001). «LORENTE Y BENEL, Sebastián». Enciclopedia Ilustrada del Perú. Síntesis del conocimiento integral del Perú, desde sus orígenes hasta la actualidad 10 (3.ª edición). Lima: PEISA. pp. 1512-1513. ISBN 9972-40-149-9.
- 1 2 Basadre, 2005b, pp. 71-72.
- ↑ Basadre, 2005d, pp. 166-167.
Bibliografía
[editar]- Basadre, Jorge (2005a). Historia de la República del Perú. 2.º período: La falaz prosperidad del guano (1842-1866) 4 (9.ª edición). Lima: Empresa Editora El Comercio S. A. ISBN 9972-205-66-5.
- — (2005b). Historia de la República del Perú. 2.º período: La falaz prosperidad del guano (1842-1866) 5 (9.ª edición). Lima: Empresa Editora El Comercio S. A. ISBN 9972-205-67-3.
- — (2005c). Historia de la República del Perú. 2.º período: La falaz prosperidad del guano (1842-1866). 3.º periodo: La crisis económica y hacendaria anterior a la guerra con Chile (1864-1878) 6 (9.ª edición). Lima: Empresa Editora El Comercio S. A. ISBN 9972-205-68-1.
- — (2005d). Historia de la República del Perú. 3.º periodo: La crisis económica y hacendaria anterior a la guerra con Chile (1864-1878) 8 (9.ª edición). Lima: Empresa Editora El Comercio S. A. ISBN 9972-205-70-3.
Enlaces externos
[editar]- Hombres
- Nacidos en 1813
- Fallecidos en 1884
- Nacidos en Alcantarilla
- Fallecidos en Lima
- Liberales de Perú
- Profesores de la Región de Murcia
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