Y en la Noche de Pleno Verano, Aragorn, hijo de Arathorn, y Arwen, hija de Elrond, fueron a la hermosa colina de Cerin Amroth y caminaron descalzos sobre la hierba inmortal. Y desde allí miraron al este, hacia la Sombra, y al oeste, hacia el Crepúsculo; y se juraron eterna fidelidad.