Devocional de hoy“«Si se enojan, no pequen». No permitan que el enojo les dure hasta la puesta del sol”
— Efesios 4:26
Pensamiento del día:
"Nuestro carácter nos hace meternos en problemas, pero es nuestro orgullo el que nos mantiene en ellos.” Esopo
Investiguemos sobre el resentimiento Resentimiento es la acción y efecto de resentirse; es decir, tener un enojo o pesar por algo. El resentimiento se refleja en diversos sentimientos y actitudes:
1. la hostilidad hacia algo o alguien,
2. la ira no resuelta sobre un acontecimiento,
3. el enojo o furia guardado contra alguien, o
4. la incapacidad para perdonar.
Resentirse procede del latín pues es fruto de la suma de dos vocablos latinos: el prefijo “re”, que es sinónimo de “repetición”; el verbo “sentiré”, que es equivalente a “sentir”.
Muy claro: sentir una y otra vez lo mismo. Sentir una y otra vez el dolor. Repasar una y otra vez lo sucedido, la injusticia, la ofensa, el trauma.
Los especialistas señalan que el resentimiento es mucho más dañino que un simple enojo, porque el resentimiento es lo que se queda.
¿Cómo podemos notar esto? Porque en nosotros queda…
1. una actitud de víctima
2. una molestia permanente
3. una posición defensiva todo el tiempo
4. un estado de continua alerta contra cualquier ataque real o imaginario
La cólera es explosiva pero el resentimiento es cólera enmascarada.
El resentimiento pone a la persona en un estrés que no se acaba. Es escuchar todos los días la banda sonora de la película de la humillación, o la ofensa o el maltrato sufrido. Con eso en mente, la persona resentida por un maltrato decide que nunca volverá a vivirlo de nuevo, y por eso siempre estará alerta. Observando de donde vendrá el próximo maltrato, y asegurándose de evitarlo.
Qué dice Dios sobre esto:
1. El enojo es una reacción emocional normal frente a un evento, pero el problema es quedarse con ese enojo en el corazón (re-sentir)
“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” (Efe 4:26-27 RV60)
“Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno.” (Col 3:8 NVI)
2. El resentimiento es algo destructivo, daña y maltrat “El resentimiento mata a los necios; la envidia mata a los insensatos.” (Job 5:2 NVI)