Mi camino en la vida lo ando sola o en compañía dependiendo de lo que el azar me ofrece, pero siempre lo recorro con el firme propósito de hacerlo de una forma sincera y buena. Así que si te apetece acompañarme solo tienes que cogerme de la mano y seguirme, quién sabe dónde nos llevará el camino de baldosas amarillas?