Hola, mi nombre es Aranluc y a veces doy mucha pena.
Voy a hacer mi entrada en la comunidad por la puerta grande, confesando mi frikipatetismo.
Dejé de escribir fanfiction cuando supe que se llamaba así. Hasta la fecha yo era feliz con mis historias, escritas o dibujadas desde la más tierna infancia. Cierto que el miedo al copyright las mantenía a salvo de ojos indiscretos, pero en realidad nunca me di cuenta de la terrible verdad. Mary Sue. Todo eran jodidas marisues. Odio las jodidas marisues. El 90% del fanfiction infumable que se escribe está protagonizado por la inevitable marisue. He visto cosas que no creeríais. He visto ciudades en llamas más allá de Orion, y autoras en pleno pavo adolescente que no saben escribir y hay que descifrar, acomplejadas que proyectan sus frustraciones en jóvenes maravillosas de carton piedra que cantan por los cuatro costados y de las que se enamora el personaje de turno de maneras totalmente OOC, tramas chungas del copón con detalles copiados del canon con tan poco criterio que se nota a la legua que no han entendido un pimiento de nada de lo que han visto o leido. Mi obsesión ha sido siempre inventar personajes tridimensionales y mantener a los personajes que no me pertenecían lo mas in character que podía, pero aun así todas esas fabricamarisues sin vocacion literaria, llenas de hormonas, descaradamnente patéticas, emo sin remedio y rompedoras de pacotilla en sus poses de heroina-que-nunca-podre-ser... me traumatizan.
No puedo. Temo ser una de ellas. Imagino que todas esas autoras están superorgullosas de sus criaturas y las encuentran fantásticas y perfectas, igual que yo a las mias, e imaginar que para otros mis pateticas nenas son tan ridículas como lo son las suyas para mi... arg. Vomito.
No escribo por temor a no tener criterio a la hora de escribir.
Al margen de eso fangirleo de cosas muy patéticas. Mucho. Algún día os enseñaré mi poquito de basura, bien protegidita para no morir de asco de mi misma antes de tiempo.
Y ahora agur.