- "La curiosa tarea de la economía es demostrar a los hombres lo poco que realmente saben sobre lo que creen poder diseñar"
- "El mercado es una máquina de votar a corto plazo, pero una máquina de pesar a largo plazo"
- "A largo plazo, todos estaremos muertos"
Ricardo trasladó la enseñanza de que el comercio permite que las economías se especialicen, aumenten su productividad y accedan a bienes que resultaría más costoso producir internamente.
David Ricardo fue una de las grandes figuras de la escuela clásica de economía y uno de los primeros economistas en desarrollar un análisis sistemático de los mercados y del comercio internacional. Nacido en Londres en 1772, comenzó a trabajar en el mundo de los negocios con apenas 14 años y construyó una importante fortuna como hombre de negocios. Sin pasar por la universidad, desarrolló una carrera intelectual que le llevó también al Parlamento británico y convirtió sus ideas en una referencia fundamental de la economía del siglo XIX.
"Bajo un sistema de comercio perfectamente libre, cada país dedica naturalmente su capital y trabajo a los empleos más beneficiosos" resume una de sus principales aportaciones al pensamiento económico: la defensa de la especialización y del libre comercio. Para Ricardo, los países pueden beneficiarse del intercambio internacional cuando cada uno concentra sus recursos en aquellas actividades en las que posee una mayor eficiencia relativa, incluso aunque otro país sea más eficiente en términos absolutos.
Lo que Ricardo pretende subrayar es que el comercio permite que las economías se especialicen, aumenten su productividad y accedan a bienes que resultaría más costoso producir internamente. Esta teoría, conocida como ventaja comparativa, se convirtió en uno de los fundamentos de la defensa económica del libre comercio y sigue siendo una referencia para analizar las relaciones comerciales entre países.
Ricardo publicó sus primeros trabajos económicos a comienzos de la década de 1810, cuando ya tenía una amplia experiencia en los mercados financieros. En 1817 apareció la primera edición de Principios de economía política y tributación, su obra fundamental y uno de los textos clásicos de la historia del pensamiento económico. El libro abordaba cuestiones como la distribución de la renta, los beneficios, los salarios, el valor y el comercio internacional, y consolidó su influencia entre los economistas de su época.
Su carrera como economista fue relativamente breve. Además de dedicarse a la actividad empresarial y al estudio de la economía, Ricardo fue diputado en el Parlamento británico, donde utilizó su posición para defender algunas de sus ideas económicas. Su influencia llegó a ser considerable en Gran Bretaña y posteriormente se extendió a generaciones de economistas.
Su trayectoria personal también estuvo marcada por circunstancias singulares. De origen judío sefardí, rompió con su familia al casarse con Priscilla Ann Wilkinson, que pertenecía a una familia cuáquera. La ruptura fue tan profunda que sus familiares llegaron a celebrar funerales por él en la sinagoga, aunque Ricardo continuó adelante con su nueva vida y consiguió prosperar en los negocios.
David Ricardo murió repentinamente en 1823, a los 51 años. Para entonces había acumulado una importante fortuna y se había convertido en una figura central del pensamiento económico. Su influencia fue tan duradera que, más de un siglo después, John Maynard Keynes destacó la enorme repercusión que habían alcanzado sus ideas en Reino Unido. Su teoría de la ventaja comparativa, en particular, continúa siendo uno de los pilares de la teoría del comercio internacional.

Comentarios